Una casa redonda que se construye en 45 días, reduce costos hasta un 30% y sorprende por su estructura triangular sin divisiones rígidas


En el estado de Mato Grosso do Sul, Brasil, una innovadora propuesta arquitectónica rompe con los esquemas de la construcción convencional. Se trata de los domos geodésicos, viviendas de formato circular que ofrecen una alternativa rápida, económica y altamente resistente. Esta iniciativa surgió a partir de un simple dibujo en una servilleta de papel.
Rafaella Féo y Elieth Lopes Gonçalves fundaron la empresa Domoself tras buscar un proyecto que reflejara su identidad. Rafaella diseñó una casa integrada que carece de divisiones rígidas en su interior. “La propuesta fue crear un ambiente conectado con todo y también con las personas”, afirmó la emprendedora de acuerdo con el medio Campo Grande News.
La estructura utiliza una red de triángulos que forman una cúpula ligera y firme a la vez. Al no encontrar empresas locales que realizaran este tipo de obras, las fundadoras estudiaron y realizaron pruebas por su cuenta. Finalmente, levantaron el primer modelo en el patio de una casa en el barrio Carandá Bosque.
Este primer domo sirve ahora como un laboratorio vivo y un escaparate para los interesados. Los visitantes observan la amplitud del espacio y la entrada de luz natural que permiten las líneas triangulares. El interés del público creció tanto que la curiosidad de los vecinos derivó en la aparición del primer cliente formal.
La velocidad de entrega es uno de los puntos más atractivos de este sistema. Mientras que una obra tradicional de mampostería requiere meses de trabajo, un domo geodésico promedio está listo en un plazo de 45 días. En algunos casos específicos, el equipo completó el montaje en tan solo 29 días.
El ahorro económico también resulta significativo para los nuevos propietarios. Estas casas redondas tienen un costo que es hasta un 30 por cientp menor en comparación con la construcción tradicional. Rafaella Féo señaló que los modelos más pequeños tienen un precio base que parte de los 45 mil reales, es decir, un poco más de 9 mil dólares.
Para proyectos de tamaño mediano, como los de seis metros, el valor ronda los 68 mil reales, un poco más de 13 mil dólares. Si el cliente solicita un acabado completo y sofisticado, la inversión puede alcanzar los 100 mil reales o más (un poco más de 20 mil dólares). Elieth Lopes Gonçalves comentó que un cliente se asombró al comparar estos valores con los gastos de una obra convencional previa.
La sostenibilidad ambiental define el proceso de edificación de estos domos. El desperdicio de materiales es casi nulo durante todo el desarrollo de la obra. “Presento la obra como limpia, con pocos residuos”, sostuvo Rafaella al describir la eficiencia y el orden del sistema constructivo.
El diseño circular también favorece el confort térmico de los habitantes de forma natural. El aire sube hacia la parte superior y sale por una abertura llamada linterna, que funciona como un extractor natural. Este mecanismo permite una circulación constante de aire fresco sin necesidad de equipos complejos.
La iluminación es otro factor clave en la experiencia de habitar un domo. Gracias a las aberturas triangulares, la luz solar recorre el ambiente durante todo el día y transforma la apariencia interna de la casa. Esto crea una sensación de bienestar que atrae a quienes buscan espacios acogedores.
La versatilidad de estas estructuras permite diversos usos, desde viviendas permanentes hasta centros terapéuticos o espacios para yoga. “Ningún domo es igual a otro, porque cada construcción recibe la personalidad de quien va a vivir o trabajar allí”, destacó Rafaella.
Para las creadoras de Domoself, este emprendimiento representa un propósito de vida y un nuevo comienzo profesional. Elieth tuvo otros negocios antes de encontrar el éxito en la arquitectura sustentable. Por su parte, Rafaella aseguró que el trabajo se realiza con placer tras una trayectoria de constantes desafíos.
Fuente: www.clarin.com



